Los sueños están para soñarlos y para perseguirlos. Hay baldosas flojas y piedras que tratan entorpecer nuestro camino, hay ramas caídas tratando de hacer imposible nuestro camino a los sueños. Hasta llegar debemos pasar muchas etapas, ellas nos fortalecen como personas. Los perfectos llegan al destino con menos vida que el imperfecto. Al pensar que te caes y no podes seguir, te convertís en perdedor. La batalla está siempre sigue en pie hasta que te das por vencido…
No hay comentarios:
Publicar un comentario